|
Dada la presencia de PRH en diversos países en vías de desarrollo, nos hemos visto enfrentados a la necesidad de encontrar una solidaridad financiera que permita asegurar que las personan puedan seguir una formación personal.
El atraso y el subdesarrollo siempre tienen relación con una falta de avance en el terreno de la personalidad y/o de las relaciones sociales. Sin desarrollo personal, solo pueden darse ciertos cambios de comportamientos y hábitos ligados a la cultura de la pobreza. Si las personas no alcanzan un cierto grado de solidez en cuanto a sus valores y un cierto grado de autonomía, seguirán siendo presa fácil de la alienación y la dependencia.
Los diversos y numerosos proyectos que existen apuntan fundamentalmente a desarrollar las necesidades básicas así como al desarrollo estructural, pero se presta demasiado poca atención a la evolución de la persona y de sus lazos relacionales, que con frecuencia son la clave del éxito para los diferentes niveles de desarrollo.
A menudo, el fracaso o la falta de proyectos de desarrollo se deben a una falta de desarrollo personal o a un funcionamiento de supervivencia. Es una trampa concentrarse exclusivamente en la economía y en el progreso estructural, sin tener en cuenta el desarrollo personal.
Nosotros hemos querido responder a esta problemática mediante la creación de la IAAR. Deseamos movilizar personas a fin de apoyar de una manera sustentable a otras personas y asegurar así su derecho a la educación y al desarrollo personal. De esta manera, desarrollarán su potencial creativo lo que les permitirá encaminarse hacia la consecución de cambios sociales y estructurales.
|